viernes, 4 de marzo de 2011

NADA VUELVE


__A lo largo de mi vida he conocido muchas mujeres. Siempre se me ha dado bien eso de ligar, aunque nunca he sabido por qué; no podría explicar cómo se hace... Si trato de recordar algún tipo de estrategia, si intento comprender por qué no me rechazó Sarah aquella noche en Madie´s, por qué reía Paula o cómo conseguí que Eva me hiciera esa gloriosa mamada en casa de Josh, su novio... la única conclusión que saco es que todo es fortuito.
__El físico ayuda, el dinero es prácticamente una garantía y existen ciertos patrones más o menos aceptados por todos; reglas para evitar mayores fracasos, para retirarse a tiempo y esperar un mejor momento.
__El lenguaje no verbal es importante. Acercarse, fingir que la escuchas, tocarle la mano cuando te presta, qué sé yo, un mechero... Pero nada de eso explica por qué me las llevaba a todas a la cama.
__Pese a ser un negrata.
__Pese a tener antecedentes.
__Siempre ha sido fácil, eso es todo. Incluso con Sonya.
__De hecho, demasiado fácil, tanto como para bajar la guardia, supongo, y pensar que podía tener todo lo que quisiera.
__Dos meses después de nuestro primer encuentro, en la despedida del viejo Sammy, no la reconocí.
__Me pareció gorda, y estúpida.
__Y ahora mírame.
__En el funeral de Mickey apareció de nuevo y nos tomamos un café en aquella pocilga junto a la lavandería.
__Una cerveza. Whisky. Algo de cocaína.
__Sexo salvaje.
__En una semana era un hombre nuevo. Empecé a trabajar en la imprenta y me olvide de Ringo y su familia, que hora están chupando trena por cargarse a un paki.
__Sonya se vino a vivir a mi casa de inmediato.
__Al de dos semanas nos mudamos a su piso.
__Fui fiel, limpio, ordenado. Todo gracias a ella, que nunca me lo pidió.
__Y un día dejó de hablarme.
__Una noche llegó a las cuatro de la mañana y no me dio ninguna explicación. Tampoco se la pedí, por supuesto.
__Porque existen leyes no escritas.
__Deseos que, cuando se cumplen, descubres la maldición que esconden.
__Al día siguiente, estaba de nuevo en mi casa. Solo. Con las ratas. Fingiendo una depresión, ofendido, deseando que llamara para poder ahogarla en mi desprecio.
__Pero no llamó. Yo sí, un par de veces. No cogió.
__Dejé el trabajo. Volví a beber. Me masturbé, mucho. Seguí siendo fiel.
__Marc me llamó anoche. Dijo que quería invitarme a cenar, para celebrar su cumpleaños. Sonya también estaba invitada. No sabía si me seguía queriendo. No hacía falta que llevase nada.
__He robado una botella de vino a punta de pistola.
__He cenado con Marc, Sonya, Chris, Sean y un blanquito subnormal que no ha parado de decir chorradas. No he podido sentarme junto a Sonya, pero la he abordado en el baño, a eso de las dos de la mañana. No estaba borracho. Ella tampoco.
__La he besado. La he cogido del culo. He apretado y ha sido como abrazarse a una estatua.
__Besar piedra.
__Una chica sin alma, peor que un sopapo.
__Hace años, en ese mismo baño, me tiré a Mary, la prima de Marc. Una mirada, una sonrisa, algo de charla banal. Tan fácil. En serio, tan fácil.
__Estaba casada, creo.
__Puedo entender que no soy lo que Sonya necesita. Que ya no me quiere. Que piense que es mejor cortar por lo sano para evitarnos sufrimientos a los dos.
__Pero no entiendo por qué todo lo que hemos vivido, nuestra historia, no me da derecho a otra oportunidad.
__Vuelvo al salón y me bebo media botella de Smirnoff.
__Le pido a Chrissy que me deje acompañar a Sonya a casa, que se invente cualquier excusa.
__Al de media hora se saca de la manga una llamada de teléfono y dice que Paulie está tosiendo mucho, que tiene que volver. Le pide a Sonya que, por favor, que se divierta, que se quede.
__Y me mira, con reprobación y algo de asco y pena. Las dos me miran así, como si estuviera condenado a muerte.
__A las cinco de la mañana, agotados, nos despedimos de Marc.
__U2 en mi cabeza. Toda la noche.
__Con Sonya a mi lado, conduzco hasta su barrio y, antes de que decida nada, salgo del coche y la acompaño hasta su portal.
__Ahora. Nunca he escrito una carta a nadie, pero pienso que desnudarse es una apuesta que justifica todo este libre albedrío. Si sale bien no garantiza gran cosa, lo sé, pero una derrota, que todo lo destroza, hace que esto merezca la pena.
__Aunque nada vuelve.
__Vamos hasta el ascensor.
__Pulsa.
__Tomo aire.



Puedes descargar el vídeo aquí.

10 comentarios:

Seth, que tiene que irse a domir, dijo...

COMO HE DICHO EN EL NOSTROMO:

BRU-TAL.

davit dijo...

Acojonante, muy bueno Egoitz. El vídeo no lo veo que me huelo algo... ya me ha pasado antes en otro blog con advertencias...

Míchel dijo...

Nada como un buen suicidio para empezar la mañana!!! Joder!!!
El relato, cojonudo, con ritmo.
Un saludo.

El hombre que nunca estuvo aquí dijo...

Bien, me gusta cómo juegas con los tiempos verbales pasando de uno a otro de manera muy elegante.
Y la historia, sencillamente genial, cotidiana, deprimente, real.
Muy bien, Egoitz.

marcos dijo...

Para que no se te suba el éxito a la cabeza te diré que me parece poco creíble ese tipo, y más su arrebato de amor por esa que no se explica. Tampoco me parece cotidiano, ni mucho menos, pero un abrazo Egoitz.

egoitzmoreno.com dijo...

hombre marquitos; mira el número de visitas... no creo que se me pueda subir "el éxito a la cabeza" precisamente...

y todos los comentarios son bienvenidos. y los tuyos más.

un abrazo, y gracias por pasaros a perder un poco el tiempo.

e.

Anónimo dijo...

Sin palabras...

estefanía dijo...

Me ha gustado, Egoitz, pero es un poco duro para almas sensibles como la mía. Y sí, definitivamente y aunque no sepa por qué, ella TIENE CARA de Sonya...

egoitzmoreno.com dijo...

estefanía, gracias por pasarte.

y sí, ya sé que son textos un poco brutos. supongo que... no sé, mientras el formato lo permita, está bien soltar toda mala uva (generalmente gratuita, es verdad)... aunque si buscas encontrarás también más de un texto de mucha risa.

ah, y la chica es, concretamente, sonya mcgowin... un apellido que le viene de su tatarabuelo, esclavo en virginia de un importante comerciante escocés, severo pero justo. eso dicen, vamos.

besos y abrazos,

e.

Tripi dijo...

Ostias¡¡¡

Aquí están todos tus relatos, cabroncete, qué calladito te lo tenías.

Como dice Míchel, un relato cojonudo, con ritmo. El vídeo, una coz en los huevos.

Saludos, e.