jueves, 28 de octubre de 2010

INTRODUCCIÓN A LA CIENCIA


__Podía escuchar su corazón bombeando con fuerza. Respiraba con dificultad, todo lo veía borroso, descolorido, y era incapaz de moverse. Cerró los ojos y trató de recordar dónde estaba.
__No hubo manera.

__Un ruido la sacó del letargo. Enfocó, nerviosa.
__Un hombre de unos cuarenta años encendió una cámara de vídeo situada sobre un trípode, carraspeó y se sentó sobre una mesa enorme.
__-Veintiocho de Octubre de dos mil diez. Soy el Doctor Vincent Calvin. Y lo he hecho.
__El lugar parecía una nave industrial, llena de trastos. Desde donde estaba, no era capaz de ver gran cosa y Olga comprendió que estaba en el interior de una enorme jaula, sobre una cama, quizá, tumbada boca abajo.
__El Doctor Calvin la miró, se frotó las manos, ansioso, y comenzó de nuevo.
__-Soy el Doctor Vincent Calvin. Llegados a este punto, creo necesario expresar ciertas cuestiones que, por seguridad, serán enviadas a distintos centros de control. Bien... Como hacen los escritores tras terminar una obra, me parece conveniente comenzar por los agradecimientos... Primero, al Profesor Luis Hormaechea, cuyo libro "La puerta", un estudio sobre las prácticas vodun en Haití, abrió mi mente... dejándome claro que los amantes de lo empírico hemos de aceptar con humildad lo que otras disciplinas pueden ofrecernos. Por otro lado, me veo en la obligación de manifestar mi más absoluta admiración por la obra del Doctor Frederick von Veltheim... Estaba equivocado, pero sirvió de inspiración para toda una generación... Y, en fin...
__¿De qué estaba hablando? No era capaz de recordar de qué conocía a ese individuo.
__-Porque... Veltheim -continuó el Doctor-, de hecho, no hacía sino repetir que había conseguido realizar con éxito "un transplante de cerebro", lo cual es ridículo, por definición. Se trataría, en todo caso, de un transplante de cuerpo... Y, veamos... Creo que lo consiguió, sí... Que había actividad neuronal, que el órgano asimiló su sangre sintética... Pero nadie, ni su sobrino, ni sus discípulos... Ni el insigne Profesor Ramírez... Nadie avanzó por esa rama. Porque no era posible.
__Hizo una pausa. Cruzó una mampara y abrió una neverita. Olga vio que el suelo estaba manchado de sangre y vísceras, pero no fue capaz de sentir miedo ninguno. El Doctor Calvin abrió una botella de cerveza y la vació de un sorbo.
__-Unos y ceros -dijo a la cámara-. Eso es todo: el cerebro no es sino un enorme disco duro con infinidad de algoritmos preprogramados que, ahora, y gracias a la obra clave de este siglo, "El nuevo Hades", de Roland Kozlov, podemos descifrar. El traslado de datos no es tan complejo como... conseguir un anfitrión válido. Y yo -se detuvo un instante, cerró los ojos y los volvió a abrir-, yo lo he conseguido.
__Se acercó a la cámara y la giró hacia Olga, que sintió vergüenza.
__Se sintió violada.
__Volvió a girarla, hacia el otro lado y enfocó a una mujer echada en un camastro, sedada por vía intravenosa.
__Era Marina.
__Olga trató de levantarse y gritar, pero no consiguió gran cosa. El Doctor Calvin noto su excitación, apagó la cámara y se acercó a ella sonriente. Abrió la jaula y entró.
__-Tranquila, tranquila... Todo está bien.
__Él acarició su cara, pero ella no lo notó.
__-Escucha, no puedes hablar... Y estás bajo los efectos de múltiples sustancias. Pero todo ha terminado, ¿de acuerdo? Sé que me entiendes... Sé que todo tiene que resultar extremadamente extraño... pero si pudieras, por un momento, darte cuenta del servicio que estás prestando a la humanidad...
__Un pitido obligó al Doctor a mirar hacia un lado de la estancia.
__-Oh -dijo-, tu amiga... Necesita su dosis de tenclarepol, para evitar la coagulación cuando le coloque los electrodos... Si me disculpas...
__Olga recordó haber estado hablando con el Doctor en una taberna, después de cenar con Marina en el Café Pushkin... Charlaron con él, resultó de lo más simpático y... se empeñó en invitarlas a tomar algo.
__Resultaba evidente que había algo en esos cócteles, que las había secuestrado... y, quizá... No parecía de ésos...
__Pero...
__Como si de un latigazo se tratara, Olga notó la excitación, la adrenalina; la puerta estaba abierta. Podía escapar.
__Trató de ponerse en pie, pero no fue capaz, así que comenzó a caminar, sigilosamente, a cuatro patas. Cruzó tras un armario y vio que el Doctor tomaba notas junto a su amiga.
__Salió de la sala principal y cruzó una copia exacta del recinto, igualmente diáfano, donde maquinaria antigua compartía espacio con modernos ordenadores y equipo médico de diversa índole.
__Al fondo, cruzó una puerta abierta, y salió.

__El campo. Luz.
__El doctor había transformado una vieja granja en un laboratorio de considerables proporciones.
__Olga no sabía cuánto tiempo había pasado ahí, recluida. Ni siquiera podía confirmar que siguiera en Rusia.
__De hecho, y aunque evitó pensar en ello, no era capaz de verse a sí misma, de saber si era su cuerpo el que estaba habitando.
__Caminó por un sendero.
__Hambre y sed.
__Mareo.
__No conseguía distinguir bien los colores. Todo era verde. Sepia. Blanco.
__Una manada de vacas la miró. Tuvo miedo.
__Encontró unas vías, de tren, y decidió seguirlas con la esperanza de llegar a una estación y poder pedir ayuda.
__Quizá a Sergey.
__Discutió con él.
__Quedó con Marina.
__Le contó que iba a abandonarlo.
__Un ruido.
__Un tren.
__Olga se giró y lo vio llegar. No iba demasiado rápido, así que el conductor, el maquinista, la vería sin problema. No podía. Droga.
__Esperó.
__Dos niños. Riendo.
__No fue capaz de articular palabra.
__Uno grababa con el móvil.
__No se retiró a tiempo y la máquina gopeó su cabeza, con una fuerza desmedida, impregnándolo todo de luz y oscuridad al mismo tiempo.
__Pero Olga no sintió nada. No lloró siquiera.
__El tren se alejó.
__Siguió caminando por las vías, triste, pensando en sus padres, en Sergey, en Marina.

Puedes descargar el vídeo aquí.

1 comentario:

davit dijo...

buah!
Pero Olga se hubiera mirado a si misma en algún momento, no?
Ah! y el tenclarepol no evita la coagulación de la sangre... listillo... creo...

Esta de puta madre. Tienes que hacer algo con este talento para escribir y esa mente enferma, yo creo que se podría ganar dinero...