miércoles, 8 de septiembre de 2010

INCESTO


__Jaime salió de la ducha y se paseó desnudo hasta la cocina. Abrió la nevera, sacó un botellín de cerveza y bebió un trago.
__-¿Ya estás bebiendo?- preguntó Susana, molesta, mientras planchaba en bragas una falda negra.
__-¿Qué te pasa?
__-Que estoy agotada. No sé por qué no lo dejamos para mañana.
__-Lo intenté pero no hubo manera. Es más, me dijeron que si no era hoy, no nos iban a poder dar mesa hasta el mes que viene- mintió Jaime.
__-Pues no sé... A mí no me importaría que saliéseis vosotros. Y a Sara tampoco, estoy segura.
__Jaime bebió y eructó mientras clavaba la mirada en el culo de su esposa, que había engordado un par de kilos durante el verano.
__Iban a cenar en el Mesón, un restaurante del centro que estuvo de moda dos años atras. Tras cambiar de dueño, y cocinero, pasó a ser del montón y nadie se pegaba por él. Un orfeón de leprosos habría conseguido mesa cualquier día, a cualquier hora.
__Jaime y Juan eran directivos de una exitosa empresa de publicidad. Susana y Sara, amigas de la infancia, dejaron de trabajar cuando se casaron con ellos y dedicaban su tiempo libre a cuidar el jardín y leer bestsellers.
__-¿Cuándo vas a arreglar la tubería?
__-Mañana.
__-Eso me dijiste ayer.
__-He dicho que mañana.
__-No, déjalo. Da igual, ya llamaré a mi padre...
__-Joder, ¿no querrás que me ponga ahora?
__-Para tomarte una cerveza tienes tiempo, ¿no?
__-Bah... No quiero discutir.
__Y caminó hasta el salón. Encendió el televisor, terminó la cerveza y cogió el móvil.
__Marcó.
__-Juanillo... ¿Cómo lo lleváis? Vale. No, no... Iremos en el nuestro... Sí, vale...
__-¡Susy!– gritó- En media hora salimos...
__-Yo sólo tengo que pintarme.

__Hora y media después llegaron al local. Juan y Sara esperaban bebiendo vino en la mesa.
__Se saludaron, se besaron y rieron.
__-Pues no hay tanta gente- dijo Susana mientras abría una carta.
__-Esto no es lo que era... Pero Jaimito es de ideas fijas.
__-Te encuentras bien, ¿Jaime?- preguntó Sara.
__-Se encuentra borracho. Media botella de whisky se ha bebido antes de salir.
__-Esperándote- dijo Jaime.
__-Ya, claro...
__Jaime llamó al camarero. Pidieron ensaladas, solomillo para ellos y besugo para ellas.
__Tres cuartos de hora después, todos habían terminado. Jaime se había bebido botella y media de vino.
__Se levantó, tropezó, se disculpó y fue al baño.
__Entró en un escusado, cerró con pestillo y sacó de su cartera una bolsita. Tres gramos de una droga nueva que vendía su primo. Dejó caer medio gramo de escamas sobre la tapa del retrete y lo aplastó con su Visa oro, organizó el polvo y esnifó dos rayas enormes que casi le hicieron perder el sentido.
__Se apoyó en el lavabo. Cerró los ojos, dejó que la boca se le llenara de saliva y escupió. Dos veces.
__Luego pensó en Sara, en su culo, en sus tetas. Se desabrochó la bragueta y mostró al espejo su polla erecta.
__Quiso orinar pero no pudo.
__No sentía el pecho, no tenía cara, empezó a flotar y sonrió satisfecho: buena mierda, sí señor, keroseno en vez de sangre.
__Salió del baño, eufórico, y se sentó en la mesa.
__-Te hemos pedido un Macallan- dijo Sara.
__-Bien, perfecto. Tú sí que sabes lo que me gusta, cielo.
__Juan sonrió.
__Susana bebió su Baileys.
__-¿Te lo ha contado? Sara... ¿Te ha contado lo de Pierre Fournier?
__-No- contestó Sara, mirando a su marido.
__-Jaime, no jodas, que estamos cenando.
__-Estábamos cenando- corrigió Jaime-. Y me parece fatal que no le hayas dicho nada.
__-Yo tampoco sé de qué habláis- dijo Susana.
__-Tenemos una cuenta acojonante- trató de explicar Jaime, sin dejar de mirar a Sara-. Un artista... francés, para televisión. Un visionario.
__-No lo conozco.
__-Ése es el problema. Por eso nos necesitan. No imaginas lo que me costó hacerme con él, el cabrón vicioso, un putero de cojones. Pero se acabó la crisis, si esto sale... Y va a salir, vamos a ganar pasta como nunca antes... Cuéntale, cuéntale Juan, cuéntale.
__Juan, molesto, dejó su gintonic sobre la mesa.
__-Sí, es verdad. Aún no hay nada firmado pero...
__-Pero está hecho. Juan no tiene... Bueno, ya le conocéis, no es precisamente un valiente... pero, en serio, vamos a comprar un yate. Y un Ferrari. Hostias.
__-Jaime, cariño... Cómo estás, ¿no?
__-Estoy de puta madre. Y ésta la pago yo –dijo terminándose el whisky y dejando su tarjeta de crédito sobre la mesa.
__Juan miró a su esposa. Ésta le devolvió la mirada y decidieron que se estaba haciendo tarde, que había que volver a casa.
__-De eso nada. He hablado con Charlie y tenemos barra libre en el Caribe.
__El Caribe era un pub diminuto situado junto al puerto deportivo, una discoteca que siempre estaba a reventar de gente. El primo de Jaime, Charlie, que vendía droga a gorilas y camareros, había apañado la pantomima en el local y por cuatrocientos euros ya pagados, las dos parejas serían agasajadas como si fueran importantes.

__-No sé por qué no nos vamos a casa. Y no deberías conducir- dijo Susana mientras entraba en el pub del brazo de Jaime, quien, radiante, saludaba al tipo de la puerta, un cuarentón vigoréxico con cara de no haber sonreído nunca.
__-No veo a ésta... a éstos... ¿Dónde...?- quiso preguntar Jaime, inquieto, mientras se abría paso hacia la barra.
__-Igual se han ido a casa.
__-No, joder, qué cojones...
__Pero era más que probable. Juan, celoso patológico, abrumado ante el poderío y generosidad de Jaime, se había largado con el rabo entre las piernas.
__-Pídeme un whisky... De malta, voy a mear- le dijo a Susana y se dirigió al baño.
__La música, un no parar de martillazos en la cabeza, estaba demasiado alta pero el lugar estaba lleno de tías. Es lo bueno de los locales con aforo limitado e imbécil en la puerta, que dejan entrar a las más cerdas.
__Vista la cola para entrar, en un rato el antro iba estar impracticable, pero Jaime consiguió llegar sin problema en uno de los baños. No había pestillo pero iba demasiado colocado como para que eso le incomodase de alguna manera. Abrió la bolsita, introdujo en ella la llave de su Audi y esnifó un buen montoncito.
__Repitió la operación y la puerta se abrió. Una treintañera, rubia teñida, delgada, no especialmente fea y vestida de Zara miraba a Jaime.
__-Éste es el de chicas.
__-Oh, perdona preciosa, no me he dado cuenta... ¿Quieres un poco?- ofreció.
__-¿Qué es?
__Como respuesta, acercó con cuidado la llave a su nariz, tratando de controlar el seísmo que se apoderaba de su cuerpo.
__-Joder... Esto es la hostia- dijo ella, impresionada.
__-Te pone como una moto, ¿eh?
__Y la beso en la boca. Y le supo a ron. Ella tembló y lo abrazó.
__Jaime le desabrochó el pantalón, introdujo sus manos por detrás y le masajeó el culo.
__-No me toques las tetas, que no me gusta- acertó a decir ella.
__Y él se detuvo.
__Ella empezó a sacarle la camisa, pero no obtuvo respuesta. Jaime permanecía inmóvil. Ella se giró y vio a Susana, que observaba la escena petrificada.

__-No es cocaína, joder... Es... Bah, da igual... No sé por qué te lo tomas así, la hostia, si no hemos hecho nada, mierda...
__Pero Susana no decía nada. Conducía nerviosa de camino a casa mientras Jaime trataba en vano de explicar por qué no había que darle demasiada importancia a nada en este mundo.
__-Vamos a tener mucho dinero, vamos a conseguir estabilidad y... prosperidad. ¿No es eso lo que quieres? Deberías tratar de ser feliz y... fíjate en Sara. Joder, fíjate en ella... Ella...
__El coche frenó en seco.
__-No hables de ella. ¿Crees que no lo sé?
__Él quiso preguntar qué es lo que estaba preguntando exactamente, pero la droga en su sangre le jugó una mala pasada y tuvo que esforzarse en no vomitar.
__-Sé que quieres follártela, hijo de puta- escupió ella-. Pero nunca lo conseguirás, ¿sabes? Es mi amiga...
__-Buee... Eso tampoco tiene por qué ser... A ver... Cálmate... Yo sólo te quiero a ti, cariño, mi vida...
__Y se arrimó a ella, tratando de agarrar sus pechos.
__Ella le dio un sopapo y salió del coche.
__Se alejó.
__Se fue.
__Él miró a su alrededor. Estaban en su parcela, junto a la verja del jardín.
__Mujeres.
__Jaime abrió la guantera y dejó caer un poco de droga sobre una agenda. Miró la bolsita; aún le quedaba la mitad. Enrolló un billete y esnifó malamente lo que pudo.
__Tosió durante un rato, salió del coche y analizó la situación. Ni un alma.
__Efectivamente, Susana se había largado, probablemente a un hotel o a casa de una amiga, qué importaba. Dejó el coche abierto y entró en casa.
__Bebió whisky durante unas horas. Casi una botella. Se masturbó tumbado en el sobá, esnifó toda la droga que quedaba y, por un momento, se sintió despejado.
__Fue a la cocina y abrió la ventana para disfrutar de un bellísimo amanecer.
__Y recordó la tubería rota.
__Rió.
__Desnudo, salió de casa y entró en el garaje; se puso una camiseta, los pantalones viejos, las botas y cogió la caja de herramientas.

__Susana se alegrará cuando vea que he cumplido.

__Aprovechó para cerrar la puerta del coche, que se dejó abierta, y se fijó en un perro que paseaba por la acera. Dejó las herramientas en el suelo y lo siguió, complacido, bailando.
__Doscientos metros.
__No tardó en caer al suelo, empapado en sudor, paranóico, molido.
__Trató de levantarse pero el dolor de cabeza era tal que no podía abrir los ojos siquiera.
__La culpa y la pena le hicieron llorar.
__Se desmayó.

__El perro se acercó, discreto, y lamió su cara.

Puedes descargar el vídeo aquí.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Hacía tiempo que no me sorprendías con uno tan bueno.

davit dijo...

Si, muy bueno. Cojonudo.

hijoeputa dijo...

Hijo de perra, jajaja.

Rasputín dijo...

Pese a que el título me lleva a pensar como "hijoeputa"... Mi pregunta, que mejoraría el texto aun más, es... ¿Jaime y Sara son hermanos?

egoitzmoreno.com dijo...

touché.

pero sólo si te apetece que lo sean.

gracia a todos por perder el tiempo aquí.

un saludo,

e.

Anónimo dijo...

Cateto extremeño,
joder, me cojo unas "egoitzvacaciones" unos días y a la vuelta esto; que caaabrón, que bueno.