jueves, 3 de junio de 2010

LUCHA DE CLASES


__Timmy se sentó junto a la puerta de acceso al gimnasio y sacó de la mochila un sándwich de jamón y queso envuelto en papel de plata.
__No tenía hambre.
__Lo dejó sobre la carpeta y abrió un botellín de agua. Bebió.
__Hacía calor. No había dormido bien.
__Odiaba su vida.
__Pero era el último año del instituto y, con sus notas, no iba a tener problema para ser admitido en cualquier universidad.
__Así que sólo era cuestión de tener paciencia.
__Encendió el ipod y eligió un capítulo de "Mad men" que había empezado a ver en el autobús. Se puso los cascos.
__Y se los quitó.
__- ¿Qué pasa? – preguntó, asustado.
__- ¿Qué miras?
__- Nada, una serie que...
__- ¿Me estabas mirando a mí?
__- No.
__Robert Barret se acercó a él.
__Paciencia.
__- Mira, gafoso de mierda... ¿Qué te dije?
__- Que no querías verme en el comedor... Pero estoy fuera.
__- Era una forma de hablar. No quiero verte en el comedor, ni aquí, ni en ningún lado, ¿entiendes, empollón hijo de puta?
__Timmy tragó saliva. Hubiera querido levantarse y enfrentarse a él pero estaba demasiado ocupado en no llorar.
__- Mírame, atontado.
__Timmy no miró.
__Un par de chicos, amigos de Barret, se acercaron. Rieron. Timmy comprendió que uno de ellos había pisado su sándwich y trató de ocultar el ipod.
__Pero Barret se lo quitó.
__- ¿Qué serie estás viendo?
__Timmy, solemne, extendió la mano.
__Bill Gregg escupió en ella y Timmy empezó a llorar, con cierto disimulo, pero revelando un sinfín de taras.
__Las risas cesaron.
__Al fondo, junto a las escaleras, la Srta Marlston parecia estar al corriente de lo que estaba sucediendo. Pero no se acercaba. Nadie hacía nada en ese instutito. Ni en ninguno.
__Barret se guardó el ipod en el bolsillo y desapareció con sus amigos.
__Timmy pensó en tirarse de un octavo, en comprar un subfusil de asalto, en robar un banco y contratar a diez sicarios. Bebió un poco de agua y se echó por encima el resto del botellín. Sarah Baker y un par de animadoras idiotas salían del comedor riendo. Un pájaro de mierda cantaba a lo lejos y el sol y la vida eran estupendos para ellos.
__- Hace calor, ¿eh?
__- Hola Sam - contestó Timmy, secándose la cara.
__- ¿Qué haces aquí?
__- Nada.
__- Bueno... ¿Me lo has traído o qué?
__- Sí, toma.
__Sam cogió el videojuego.
__- De puta madre, joder. ¿Ya te lo has pasado?
__- Sí. Está bien.
__No había jugado siquiera. Lo había comprado expresamente para Sam.
__- Pues me voy a casa a echar unas partidas.
__- ¿No vas a clase? Hay control de Historia.
__- Bah, lo voy a suspender igual, prefiero un “no presentado”.
__- Pero...
__- ¿Qué?
__- Yo... Sé qué va a preguntar.
__- ¿Cómo lo sabes?
__- Eh... O sea... No lo sé en realidad, pero... sé qué es importante saber. A partir de ahí, está tirado.
__Sam echó un vistazo a la carátula del juego.
__Se sentó.
__- A ver, cuenta...
__- De acuerdo... Mmm... Por ejemplo - dijo abriendo su carpeta -, vamos a repasar las teorías económicas más importantes del siglo pasado... Sí... Mmm... Mirá, easto es interesante: verás, tras la Segunda Guerra Mundial, nuestro país asumió la responsabilidad de garantizar el bienestar del sistema capitalista mundial. ¿Eso lo entiendes?
__- Claro, para impedir que los comunistas nos jodieran la vida a todos, ¿no?
__Timmy sonrió.
__- ¿Qué? – preguntó Sam, inquieto.
__- Nada, nada... Es que... Sí... Me hace gracia porque, aunque teóricamente ése sea el enunciado... el sistema capitalista, tal y como lo entendemos... bueno, no es tan capitalista, ¿sabes? Todo eso del libre comercio y demás... En fin, lo que los Estados Unidos de América tratan de garantizar, en realidad, son centros de poder privados... que podríamos denominar “personas jurídicas colectivas”, a las que los tribunales han concedido unos derechos extraordinarios.
__- ¿Qué dices?
__Paciencia.
__- Que nuestro país se caga y se mea en los ideales liberales de toda la vida. Nos enseñan que el comunismo fracasó, que tuvo su oportunidad... y nuestro país monopoliza los medios de producción, pero no en beneficio de los trabajadores... sino en benefecio de los cabrones que pagan las campañas electorales.
__- Pero...
__- Eso sí, los contribuyentes... Tú padre, el mío... pagan sus impuestos, ¿no?, ¿y sabes para qué? ¿Sabes qué hace el puto gobierno? Destina miles de millones a empresas privadas para que el uno por ciento de la población se haga rico, para que siga siendo rico. Y así año tras año... vamos sovietizando el mundo. Los beneficios son privados, sólo para ellos... Pero la mano de obra, y la inversión quedan para los currelas, que se asocian sin saberlo con megacorporaciones gigantescas... Es como el padre de Bobby Barret, por ejemplo...
__- ¿Qué pasa con él? - saltó Sam.
__- Bueno, tú lo sabrás mejor que nadie... ¿No trabaja tu padre en su fábrica?
__- Lo echaron... Hace un mes...
__- Lo siento.
__- ¿Qué pasa con él? - insistió Sam.
Ahora.
__- Pasa que en su empresa no se permite hacer huelga. Contrataron trabajadores de reemplazo y jodieron al sindicato. Lleva años recibiendo dinero público. Dinero de todos, pero no paga bien, ¿verdad? Y si te quejas, te echa. Eso pasa.
__Timmy miró su sándwich, aplastado sobre la carpeta. Sabía que todo lo que estaba diciendo era cierto, aunque poco tuviera que ver con la asignatura de Historia.
__Sam le devolvió el juego a Timmy y entró en el comedor.

Puedes descargar el vídeo aquí.

1 comentario:

hvdawgo9da dijo...

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