miércoles, 7 de abril de 2010

SÓLO SE VIVE UNA VEZ


19:34

__- Es que le mentí. Yo... nunca he querido tener hijos, ni nada de eso.
__- Yo tampoco, qué cojones.
__- Ya, pero me porté como un cabrón.
__- ¿Por qué? Ella no tenía derecho a decidir por su cuenta...
__- Ya, ya lo sé. Pero, sí tenía derecho, supongo... y creo que...
__- Es que... es la hostia... No sé por qué no esperó un poco... Era una decisión importante, no puede...
__- Yo tampoco lo sé, creía que a las tías les gustaban los niños, por todo eso del instinto... pero bueno... la cuestión es que, a fin de cuentas, creo que fui yo el que hizo que se largara.
__- Bah, todos lo veíamos venir...
__- ¿Sí?
__- Sí, se os veía fatal. Cuando se quedó preñada, todos pensábamos que os iba a venir bien tener un churumbel pero...
__- Es que es lo que pensé yo. Pero ella...
__Samuel había perdido nueve kilos. Desde la separación, sólo salía de casa para ir al super o al estanco. Sus padres, siempre comprensivos, no le dijeron nada por dejar de estudiar y seguían ingresándole dinero en la cuenta, religiosamente. No era una familia muy dada a comentar los problemas. José sí, Jose era alguien con quien se podía contar; el único amigo que aún cogía el móvil, aunque le llamara a las cuatro de la mañana, como un llorón.
__- Son las putas hormonas, luego dicen de nosotros.
__- Será, no sé, pero en el Bulevar... le dije de todo. La puse a parir. Ahí fue cuando la cagué.
__- En fin, no le des más vueltas. Que le den por el culo.
__- Pero... Joder, yo la quiero, tío...
__- Pues ella no.
__Samuel miró a la nada. Como aún le quedaban hielos, llenó medio vaso de ginebra y aprovechó lo que quedaba en uno de los botellines de tónica.
__- Está caliente. ¿Traigo más de la nevera?
__- No, da igual; si no me sabe a nada.
__- Han pasado dos meses, tío, igual va siendo hora de superarlo.
__- Pero es que no quiero superarlo. Quiero que vuelva.
__- Pues eso no va a pasar. Me dijo Olga que habló con ella el jueves.
__- ¿Por qué no me has dicho nada?
__- Pues porque da igual... Ella está de puta madre, vuelve a pintar, está buscando curro... Pasa de ti, no quiere saber nada... Asúmelo.
__Samuel vació el vaso.

21:25

__- No sé, ¿para qué?
__- Sammy, tío, para no espantarlas.
__- ¿Pero dónde vamos?
__- Tú dúchate y déjame organizar a mí.

21:40

__Cuando Samuel salió de la ducha, encontró dos rayas enormes de cocaína sobre la mesa. Jose había recogido los vasos y esperaba viendo la tele: vídeos musicales.
__- Últimamente sólo salen zorras en este canal.
__- Sí, bueno, todos los demás están llenos de maricones.
__- Sí, tiene usted toda la razón. Putos gays.
__Samuel esnifó su raya y le pasó el billete enrollado a su amigo.
__- No, son las dos para ti, que yo voy fino.
__- Pero se nos va a terminar en nada.
__- No, tengo cinco gramos.
__- Joder.
__- Venga, ponte lo que sea, que nos vamos a las galerías.

23:12

__Samuel disfrutó el comienzo de la noche, bailando y gritando. Llevaban consumidos unos diez gintonics en el pub, que soportaban perfectamente gracias a la droga.
__- Eh, Sammy, mira a esa cerda...
__- Pssestá buena, pero creo que anda con ése.
__- ¡Qué va! Está sola, joder, está sola. Ése es un hijoputa que no tiene ni media hostia. Mira, mira, tío, él está con los colegas... dándole la brasa, ¿ves? Hace lo que hay que hacer. Vamos, que te la presento.
__- ¿La conoces?
__- ¡Claro que no, cojones!

01:31

__Samuel habló con la chica, que se llamaba Sonia y comprobó que, efectivamente, no tenía novio ni nada parecido. El grupo de chicos siguió ahí, mirándolos de mala manera, sobre todo a él. Jose, bastante tocado, se acercó con una chavala, probablemente menor de edad.
__- Oye, me piro.
__- No, no...
__- ¿Qué pasa?, ¿se te ha terminado?, ¿quieres más?
__- No, no, no... me queda medio...
__- Pues venga, hombre, mírala, si la tienes en el bote, joder, y está como un tren la hija de puta...
__- Joder, no sé...
__Jose lo agarró del cuello, sonrió a Sonia, y le dijo a su amigo:
__- Escucha, un perro se cura con otro perro, ¿entiendes? Fóllatela, cojones, que sólo se vive una vez.
__Y se largó, con su mano en el culo de la niña.
__Samuel terminó su copa, se giró, y vio a un par de chavales, con sus putas gorras de gilipollas, agarrando a Sonia, contra su voluntad. Escupió una pepita de limón y se acercó decidido:
__- Eh, tú, está conmigo.
__- Es mi hermana -dijo el más alto.
__- Ya, claro.
__Cogió a Sonia del brazo, que reía drogada, y se enfrentó a los dos... no, ya eran cuatro.
__- Mira, estoy saliendo de un rollo muy chungo, no me gustaría tener que abrirte la puta cabeza.
__A cámara lenta, uno de ellos levantó el puño, Samuel, que ni siquiera recordaba tenerlo en la mano, le estampó el vaso en la cara, rompiéndolo en mil pedazos. Por un segundo, nadie hizo nada.
__Ya no eran cuatro, eran mil.

__Samuel salió del pub, corriendo.

Puedes descargar el vídeo aquí.

Publicado originalmente en Roncando en el Nostromo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Con esta te pasaste amigo.

ufffffffff

El guanchero dijo...

EL vídeo lo había visto.

Pero ahora es bastante más fuerte, es verdad.

Felicidades, me has amargado el día.

Ahora en serio, felicidades.